Escuelas Taurinas

   Con incredulidad comienzo a escribir estas líneas, incredulidad al leer las palabras “escuela” y “tauromaquia” unidas por un “de” en la misma frase; también podríamos haber estado hablando de “escuelas de violadores” o de “escuelas de asesinos”, cuyas diferencias morales difieren muy poco, aunque cierto es que las escuelas de las que estamos hablando se hallan amparadas por la ley y subvencionadas por el estado con el dinero de tod@s l@s ciudadan@s (desde AVATMA estiman que entre 500 a 600 millones de euros pueden ir destinados a la tauromaquia) a pesar de estar en franca decadencia este mal denominado arte.

     Curioso es que nuestras leyes permitan que a la edad de 8 años un@ de nuestr@s hij@s pueda educarse en el noble “arte” de torturar hasta la muerte a un animal herbívoro, enseñándol@s que si es por “arte” pueden poner en peligro sus vidas. Eso sí, curiosa la doble moral de quienes aconsejan, por un lado, que nuestr@s menores no jueguen a videojuegos violentos,  y que por otro lado, permitan y vean normal que se subvencionen con dinero público las escuelas de tauromaquia donde, cómo bien he dicho antes, enseñan a torturar hasta la muerte a animales herbívoros jugándose su integridad física. 

   Por otro lado, curioso mundo este de la tauromaquia dónde pueden leerse artículos donde se hablan de valores humanos y deportivos girando en torno al dolor y sufrimiento de un ser inocente. Creo que ya es hora de que la sociedad española se plante y dé un golpe sobre la mesa rechazando esta tradición muerta, sin entender los motivos por los cuales se la quiere mantener con vida; quizás intereses personales, quizás intereses económicos, quizás ……. 

     Hace unos días, vimos en la prensa cómo homenajeaban a las mujeres cordobesas por medio de una becerrada dónde menores de edad, eso sí mayores de 14 años, mataban a becerros (RAE: cría de la vaca hasta que cumple uno o dos años o poco más), no sé qué pensarán las madres españolas viendo cómo sus hij@s las homenajean quitándole la vida a un ser que aún necesita de su madre para seguir aprendiendo a vivir. 

     Por otro lado, a raíz de este acto, tenemos que escuchar al presidente del círculo taurino de Córdoba hacer declaraciones donde pide respeto, añadiendo que se trata de una clase práctica de la escuela taurina amparada por la Delegación del Gobierno de la Junta en Córdoba; curioso que alguien que quita la vida a un recién nacido se atreva a pedir respeto. También Alfonso Téllez, el mismo ilustrado, quiso dejar bien claro que quienes mataban los becerros tenían más de catorce años, ¡cuidado!, ya unas personas totalmente adultas que, aunque no puedan conducir un coche, y ni tan siquiera un ciclomotor, ¡sí pueden sesgar la vida de una cría de otra especie!. Otra de las “lindeces” que llegó a soltar el señor Téllez fue que  «no pasa nada cuando en el fútbol juegan niños pequeños», no sé qué puede haber dentro de la cabeza de esta persona cuando asemeja el dar patadas a un balón con matar una cría de vaca. Y ya para terminar con este señor una más de sus declaraciones; al ser preguntado por la escasez de público a pesar de ser gratuita la entrada, el señor espetó: «la gente no va porque ahora mismo la afición está de capa caída», reconociendo ser la tauromaquia una tradición decadente.

     Creo que quienes estamos en desacuerdo con la existencia de escuelas de este tipo subvencionadas con el dinero de tod@s, y quienes pensamos que es una atrocidad enseñar a un/una menor a quitarle la vida a un animal que en proporción tiene su misma edad, deberíamos de mostrar nuestra disconformidad en lugar de callar y de mirar como cobardes a otro lado; eso sí, educando a nuestr@s menores a que jugar al Fortnite puede resultar muy violento.

     Creo que ya es hora de abrir los ojos, hora de abrir nuestras bocas y mostrar que la gran mayoría de nuestra sociedad rechaza las escuelas taurinas.

¡Menos dinero público para capotes y más para libros!.

Autor: Mario Aguirreurreta 

Plataforma Ciudadana Justicia y Defensa Animal

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