DELITOS SOBRE COLONIAS FELINAS

SOBRE EL DELITO DE MALTRATO ANIMAL POR OMISION DEL DEBER DE CUIDADO DE ANIMALES DOMESTICOS, EN GENERAL Y GATOS EN PARTICULAR.

Considerando la creciente sensibilidad social en torno al respeto, la protección y la defensa de todos los seres vivos, en general, y de los animales más próximos al hombre, en particular, ha ido haciendo necesario incorporar esos principios a la práctica diaria en la gestión de la administración, en concordancia con los principios inspiradores de los Convenios Internacionales y la normativa de la Unión Europea, en la materia de protección del Medio Ambiente, en general, y en particular, en la defensa de los derechos de los animales, visto como un derecho de la colectividad social.

Teniendo en cuenta además, QUE POR LEY LE CORRESPONDE AL AYUNTAMIENTO LA GESTIÓN DE LA RECOGIDA Y ALOJAMIENTO DE ANIMALES DE COMPAÑÍA PERDIDOS, ABANDONADOS Y VAGABUNDOS, QUE SE ENCUENTRAN EN SU TERRITORIO.

(Artículo 15 Del Abandono y Centro de Recogida de Animales. Corresponderá a los Ayuntamientos la recogida y transporte de los animales abandonados y perdidos…». Ley 6/1993, de 29 de octubre, de Protección de los Animales.-).

POR ELLO, EL NO DAR DE COMER A LOS ANIMALES (GATOS, PERROS, ETC.) SE CONSIDERA “ABANDONO” Y POR TANTO MALTRATO Y ESTO ESTÁ TIPIFICADO EN EL CÓDIGO PENAL ARTÍCULO 337 BIS Y SE PUEDE INCURRIR EN DELITO.

CUALQUIER ACTO QUE ATENTE CONTRA LA ALIMENTACIÓN Y CUIDADO DE LAS COLONIAS FELINAS CONTROLADAS Y AUTORIZADAS POR LOS AYUNTAMIENTO DEBERÁ SER DENUNCIADO ANTE LOS ORGANISMOS CORRESPONDIENTES.

Partiendo de la base de que la no alimentación de un animal necesitado puede considerarse maltrato animal, puede entrarse en el ámbito del derecho penal, constituyendo delito el hecho de no alimentarlo y permitir que el animal continúe sufriendo por desnutrición.

SI EL PROPIO AYUNTAMIENTO NO ESTÁ PROCEDIENDO A SU CUIDADO Y ALIMENTACIÓN, O ESTABLECIENDO CONVENIOS C.E.R. CUALQUIER PROHIBICIÓN DE ALIMENTACIÓN A DICHOS ANIMALES ES NULA DE PLENO DERECHO PUESTO QUE LA OBEDIENCIA DEBIDA TIENE SU LÍMITE EN LA ILEGALIDAD DEL MANDATO, NO ESTANDO EL CIUDADANO OBLIGADO A ATENDER UNA ORDEN QUE CONSTITUYE DELITO DE MALTRATO ANIMAL.

Por ello, el Ayuntamiento además de controlar el número de animales de las colonias, debe iniciar campañas de concienciación y creación de voluntariado a fin de crear una red de personas autorizadas por el Ayuntamiento para alimentar a dichos animales y a tal efecto se les provea de la correspondiente licencia de personal alimentador autorizado.

Ese mantenimiento incluye proporcionarles comida y agua así como un alojamiento digno para las inclemencias del tiempo, por lo que el Ayuntamiento debe concienciarse de que, al ser su responsabilidad, es mucho más beneficioso tener controladas las colonias, por la técnica recomendada por la Organización Mundial de la Salud (O.M.S.), y evitar la multiplicación sin control de sus miembros.

Los grupos o colonias de gatos suelen estar integrados tanto por gatos a los que se les llama callejeros, como también por gatos abandonados o extraviados. Además, normalmente, los gatos no se suelen identificar con chip – a pesar de ser una obligación en la mayoría de las Comunidades Autónomas- lo cual, a pesar de tener familia, resulta prácticamente imposible poder recuperarlos por no contar con datos del animal ni de su responsable.

En cuanto a su reubicación, tan solo se realizará cuando sea absolutamente imprescindible y no exista posibilidad alguna de controlar la colonia en el lugar en el que se encuentra, dado el carácter territorial de los gatos y su tendencia a regresar al lugar en el que estaba su antigua colonia.

Por ello, y en caso de ser absolutamente necesario, la reubicación debe realizarse conforme a los documentos enlazados en el presente, y por personal cualificado y preparado para dicha tarea, para lo cual el Ayuntamiento puede y debe recabar la ayuda de protectora o asociación especializada en esta materia.

Por parte de D. Miguel Ibáñez Talegón, (Profesor Titular de la Universidad Complutense de Madrid, Profesor de Etología, de Protección Animal, de Producción Animal e Higiene veterinaria y Jefe del Servicios de Etología Clínica), se ha emitido un Informe ( >>ver informe completo<< ) en el que demuestra y concluye que NO EXISTEN PERROS, GATOS U OTRAS ESPECIES DE ANIMALES “ASILVESTRADOS”, SINO QUE POR EL CONTRARIO, PUEDE TRATARSE DE ANIMALES DOMÉSTICOS (DE COMPAÑÍA Y OTROS) POSIBLEMENTE ABANDONADOS.

Cito las conclusiones del referido informe:

“3.- CONCLUSIONES

El término “Domestico” es tan rotundo que su naturaleza no permite la posibilidad de perder esta condición por el transcurso de poco ni mucho tiempo.
La condición de “animal doméstico” califica definitivamente al animal desde su nacimiento: se es o no se es “animal domestico”.
Esta condición es inamovible y deriva de una cristalización genética y no caben situaciones intermedias entre las especies domésticas y salvajes. De la misma y por la misma causa que no se pierde la condición humana, por muy injustificado e irracional que sea el comportamiento de una persona (no hay persona-animal), animal-persona o semipersona.
Los perros, como animales domésticos que son, no pierden su carácter o condición de domésticos aunque hayan sido abandonados o se encuentren sueltos por la calle sin la presencia de su propietario.”

Se debe tener en cuenta las conductas delictivas previstas y sancionadas en el Código Penal, en los art. 337 y 337 Bis, en caso de haber procedido el Alcalde y/o Concejales encargados de la protección animal a prohibir la alimentación de los animales, siempre que el propio Ayuntamiento no esté procediendo a su cuidado y alimentación.

Por su parte, la Circular de la Fiscalía General del Estado >>ver documento completo<< expuso lo siguiente:

“Dicho maltrato injustificado puede producirse, según el nuevo artículo 337, por cualquier medio o procedimiento. Si con la redacción anterior se había admitido la comisión por omisión por parte de la doctrina y de algunas sentencias de las Audiencias Provinciales, aunque ciertamente no sin voces discrepantes, en el momento actual los términos utilizados despejan aquella controversia siendo indudable esta posibilidad. Por ello, deben entenderse incluidos en el precepto aquellos casos, lamentablemente cada vez más frecuentes, de grave falta de atención y cuidado de los animales que han derivado en situaciones que cabe calificar como deplorables, al mantener a los animales en condiciones de desnutrición y absoluta falta de salubridad e higiene. Se trata de supuestos en los que, como ha señalado alguna resolución judicial, el animal “es abandonado a su suerte y condenado así a una lenta y segura agonía”.

A lo anterior no obsta la existencia de la falta del artículo 631.2 que castiga a “quienes abandonen a un animal doméstico en condiciones en que pueda peligrar su vida o su integridad”. Como señala la doctrina, así como numerosas sentencias de Juzgados de lo Penal y Audiencias Provinciales, mientras el delito del artículo 337 es un delito de resultado, la falta transcrita está configurada como una infracción de peligro. Por ello, cuando no se trate de un simple abandono, con le peligro referido, sino que se produzca un resultado en los términos fijados en el citado 337, como en realidad ocurre con mucha frecuencia, los hechos deberán entenderse constitutivos de este último delito y no de falta.”

Por ello, debían entenderse incluidos en el precepto aquellos casos, de grave falta de atención y cuidado de los animales que derivaban en situaciones deplorables, al mantener a los animales en condiciones desnutrición y absoluta falta de salubridad e higiene. Se trata de supuestos en los que, como ha señalado alguna resolución judicial, el animal “era abandonado a su suerte y condenado así a una lenta y segura agonía, CONFIGURADA COMO UNA INFRACCIÓN DE PELIGRO, COMISIÓN POR OMISIÓN, consideración aceptada por la Doctrina y Jurisprudencia. Véase:

Condena al Ayuntamiento de Madrid por no permitir alimentar gatos en la vía pública, Juzgado de lo Contencioso-Administrativo nº 5 de Madrid >>ver noticia<<
Auto de 14/11/2017 de Juzgado de Instrucción Nº1 de Lugo >>ver documento<<
Oficio 8/11/2015 de la Fiscalía General del Estado en relación al contenido del art.337 CP >>ver documento<<
Oficio 06/06/2017 de la Fiscalía General del Estado (Fiscal de Sala Medio Ambiente y Urbanismo), nuevas perspectivas sobre el bien jurídico protegido en los delitos ambientales, sobre los derechos no humanos de los animales domésticos frente a su maltrato >>ver documento<<
Procedimiento Abreviado 2044/2017 de 11/12/2017 del Juzgado de Instrucción Nº 1 >>ver documento<<

Es innegable que en las actuaciones policiales de investigación inmediata de cualquier conducta delictiva o que supongan infracciones administrativas, el policía o autoridad actuante tiene la obligación y el deber de comprobar y recoger si los hubiera, indicios y pruebas inmediatas que pudieran llevar a la incoación de procedimientos judiciales respecto de cualquiera de las figuras delictivas previstas y sancionadas en el Código Penal y/o leyes administrativas. Sin olvidarnos que cada Ayuntamiento está obligado a la gestión de animales abandonados, que incluye denunciar al propietario o poseedor de animales que se abandonaron.

En este sentido, a partir de la L.O. 1/2015, de 30 de marzo, por la que se modifica la L.O. 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal (B.O.E. 31 de marzo), que entró en vigor el 1 julio 2015, los gatos como animales de compañía están amparados y protegidos por dicho texto penal, tipificando como delitos cualquier maltrato incluido en el art. 337 bis EN GRADO DE COMISIÓN POR OMISIÓN, que le origine a estos animales lesiones, que menoscaben gravemente su salud o sometiéndole a explotación sexual, incluso con el agravante de muerte.

Conviene recordar la redacción de los arts. 337 y 337bis del Código Penal.

«Artículo 337

1. Será castigado con la pena de tres meses y un día a un año de prisión e inhabilitación especial de un año y un día a tres años para el ejercicio de profesión, oficio o comercio que tenga relación con los animales y para la tenencia de animales, el que por cualquier medio o procedimiento maltrate injustificadamente, causándole lesiones que menoscaben gravemente su salud o sometiéndole a explotación sexual, a

a) un animal doméstico o amansado o amansado,

b) un animal de los que habitualmente están domesticados,

c) un animal que temporal o permanentemente vive bajo control humano, o

d) cualquier animal que no viva en estado salvaje.

De acuerdo con lo anterior, el Código penal protege a aquellos animales que en alguna etapa de su vida han intervenido el ser humano en su cuidado, excluyendo a los animales que siempre han vivido en su hábitat natural.

2. Las penas previstas en el apartado anterior se impondrán en su mitad superior cuando concurra alguna de las circunstancias siguientes:

a) Se hubieran utilizado armas, instrumentos, objetos, medios, métodos o formas concretamente peligrosas para la vida del animal.

b) Hubiera mediado ensañamiento.

c) Se hubiera causado al animal la pérdida o la inutilidad de un sentido, órgano o miembro principal.

d) Los hechos se hubieran ejecutado en presencia de un menor de edad.

3. Si se hubiera causado la muerte del animal se impondrá una pena de seis a dieciocho meses de prisión e inhabilitación especial de dos a cuatro años para el ejercicio de profesión, oficio o comercio que tenga relación con los animales y para la tenencia de animales.

4. Los que, fuera de los supuestos a que se refieren los apartados anteriores de este artículo, maltrataren cruelmente a los animales doméstico o amansados o a cualesquiera otros en espectáculos no autorizados legalmente, serán castigados con una pena de multa de uno a seis meses. Asimismo, el juez podrá imponer la pena de inhabilitación especial de tres meses a un año para el ejercicio de profesión, oficio o comercio que tenga relación con los animales y para la tenencia de animales.

Artículo 337 bis

El que abandone a un animal de los mencionados en el apartado 1 del artículo anterior en condiciones en que pueda peligrar su vida o integridad será castigado con una pena de multa de uno a seis meses. Asimismo, el juez podrá imponer la pena de inhabilitación especial de tres meses a un año para el ejercicio de profesión, oficio o comercio que tenga relación con los animales y para la tenencia de animales».

Los tipos delictivos por maltrato a los animales son:

a) Maltrato animal:

– Tipo básico: regulado en el art. 337.1 CP

– Tipo agravado con resultado de muerte: art. 337.3 CP

b) Maltrato cruel en espectáculos no autorizados legalmente: art. 337.4 CP

c) Abandono de animales: art. 337 bis CP

Elementos comunes

Estos tipos comparten los siguientes elementos comunes:

1. Bien jurídico protegido

El bien jurídico protegido por estos tipos es el animal doméstico. La doctrina ha considerado también como bien jurídico el respeto de la comunidad hacia los animales.

Se considera que el Estado debe darles la protección debida, toda vez que un maltrato a los animales no sólo revela un acto de crueldad sobre determinados seres vivos sino que se realiza, en algunas ocasiones, aprovechando la imposibilidad de defensa de aquellos y con abuso de superioridad del hombre sobre el animal.

2. Conducta típica

Las conductas prohibidas en los delitos de maltrato y abandono de animales consisten en «maltratar injustificadamente», «maltratar cruelmente» y «abandonar animales domésticos en condiciones en las que pueda peligrar su vida o integridad».

Vamos a explicar brevemente cada uno de estas conductas y sus correspondientes tipos penales:

Tipo básico del delito de maltrato a los animales: «Maltratar injustificadamente»

El artículo 337 del Código Penal, castiga a el que por cualquier medio o procedimiento maltrate injustificadamente, causándole lesiones que menoscaben gravemente su salud o sometiéndole a explotación sexual, a un animal doméstico o amansado.

La acción consiste en maltratar por cualquier medio a un animal sin que haya causa que justifique dicha acción. Abarca todas aquellas conductas, tanto acciones como omisiones, mediante las cuales se somete de una forma innecesaria a un animal a un dolor, sufrimiento o estrés.

RESPECTO A LA UTILIZACIÓN DE VENENO PARA EL CONTROL FELINO ESTÁ TERMINANTEMENTE PROHIBIDO

Artículo 336

El que, sin estar legalmente autorizado, emplee para la caza o pesca veneno, medios explosivos u otros instrumentos o artes de similar eficacia destructiva o no selectiva para la fauna, será castigado con la pena de prisión de cuatro meses a dos años o multa de ocho a veinticuatro meses y, en cualquier caso, la de inhabilitación especial para profesión u oficio e inhabilitación especial para el ejercicio del derecho a cazar o pescar por tiempo de uno a tres años. Si el daño causado fuera de notoria importancia, se impondrá la pena de prisión antes mencionada en su mitad superior.

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